24 oct. 2011

Consejos para conducir con lluvia

Seguro que alguna vez os habéis parado a preguntaros por qué la gente se “se vuelve torpe” con el coche cuando llueve. ¡Por lo menos nosotros si lo hemos hecho! Es cierto que los días de lluvia más gente coge los coches y hay más tráfico, pero también es verdad que la gente conduce con más miedo, con más precaución y por lo tanto, más despacio y más torpemente.  Es por ello que los días de lluvia, según la DGT, los accidentes de tráfico se triplican.


Hoy os vamos a dejar una serie de consejos y recomendaciones para que la conducción con lluvia no os traiga de cabeza. Recuerda que el peor momento es en el que empieza a llover, ya que el aceite y el barro que pueda haber en la carretera se mezclan con el agua formando una capa muy resbaladiza. Se recomienda ser especialmente prudente en la primera media hora desde que comiencen las precipitaciones.
  1. En primer lugar debes saber que es muy importante que el coche esté a punto. Comprueba que los neumáticos están hinchados a la presión recomendada y reemplázalos en cuanto se desgasten. También verifica que los limpiaparabrisas están en buenas condiciones  y que tienes líquido en el depósito del mismo Esto es aún más importante si habéis alquilado un coche, ya que no tenéis control total sobre el mismo
  2. Si llueve de forma torrencial (De estas veces que no se ve absolutamente nada en la carretera) quizás quieras considerar la posibilidad de parar en una estación de servicio y esperar a que amaine un poco. Si no hay estación de servicio, al arcén lo más separado de la carretera y con todas las luces puestas.
  3. Enciende las luces. Esto es de manual, siempre que llueva enciende las luces de posición y las cortas, no tanto como para ver, sino como para ser visto fácilmente.  Si la lluvia es muy intensa, enciende las antiniebla, tanto las delanteras como las traseras. 
  4. Recuerda que el cambio brusco de temperatura entre el interior y el exterior del vehículo hace que se empañen los cristales. Para evitarlo, utiliza la recirculación del aire acondicionado, mitad aire frío y mitad caliente. 
  5. Si has entrado en un charco bastante grande, es posible que las pastillas de freno se hallan mojado. Sigue conduciendo tranquilamente y pisa suavemente el pedal del freno en repetidas ocasiones. Eso hará que se seque la superficie de frenado de los discos/tambores. 
  6. No realices movimientos bruscos y obviamente no corras.  Tanto la lluvia como la niebla reducen hasta un 50% la adhesión de los neumáticos a la carretera, lo que puede facilitar que pierdas el control del coche en cualquier movimiento inesperado. 
  7. Es más seguro si vas por el carril derecho; por un lado, tienes el arcén cerca para cualquier emergencia y por el otro, irás más lejos de los coches que circulan en sentido contrario.
  8. En caso de tener que adelantar,  asegúrate de que tienes suficiente espacio, hazlo rápido pero sin prisa y asegúrate de tener suficiente espacio para parar el coche
  9. Mantén la distancia de seguridad más de lo que lo harías en condiciones normales.
  10. En caso de avería, pon la luz de emergencia y retira el coche lo más posible de la carretera

Aquaplanning

El aquaplaning es uno de los efectos más peligrosos que la lluvia trae con sí. Esto sucede cuando las ruedas no son capaces de evacuar el agua del asfalto y se produce un deslizamiento o derrape sobre el agua.

Para evitarlo lo más importante es que los neumáticos estén en perfecto estado. El dibujo del neumático es el encargado de hacer que se evacue el agua. Si éstos están gastados, las posibilidades de de derrapar son mucho mayores. También por supuesto evita pasar por grandes charcos a gran velocidad.

Si alguna vez te encuentras en la situación de que tu coche haga aquaplanning, la regla de oro es no frenar. Levanta suavemente el pie del acelerados, agarra el volante con fuerza e intenta no cambiar el rumbo. No intentes frenar hasta que no notes que el coche está de nuevo en contacto con el suelo.

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